julio 20

PERDONAR.

vivirtupresente.com

Toda reacción es provocada por una acción. Para perdonar tu reacción, tengo que saber qué hice yo que provocó que tú reaccionaras de esa manera. Puede que no lo haya hecho intencionalmente. Pero aún así provocó una reacción no satisfactoria. Si mi intención fue provocarte, lo logré. Si mi intención no era provocarte, logré una reacción en ti que no era la esperada. En ambos casos tengo que reconocer mi acción y entender que lo que hice o dije fue la razón que provocó en ti esa reacción. Si no hubiera hecho lo que hice, si no hubiera dicho lo que dije, entonces tú no habrías reaccionado de la manera que lo hiciste.

Si no quieres que alguna situación ocurra o continúe ocurriendo en tu vida, debes buscar cuál es la causa que lo provoca. Al estar consciente de ello, entonces sabrás que realmente fuiste tú quien provocó esa situación. Es a lo que llamo “perdonarte”. Después de ser consciente de esto, podrás modificar o cambiar esa acción y el resultado será distinto.

Partiendo de este punto, si reconozco y perdono mis acciones, puedo modificarlas o cambiarlas, el resultado será distinto, tu vida será fabulosa, ya que no existirá ningún sentimiento de rencor, odio ni resentimiento hacia esa otra persona.

En el universo no existen las casualidades. Todo es causa y efecto. Todos somos energía, información, vibración, resonancia. Entonces, si alguien me ofende o experimento un dolor, necesito buscar qué fue lo que hice y perdonarme por lo que causó que esa otra persona reaccionara de esa manera. Al ser la causa de esa situación, al ser el botón que activó la reacción del otro, debemos perdonarnos haber activado ese botón. Si no hubiésemos actuado de esa manera, esa persona no hubiese reaccionado como lo hizo. Por tanto no existiría ningún tipo de odio, rencor o resentimiento hacia la otra persona. Entonces, en ellos no habría nada que perdonar.

Perdonar no es ser culpable.

Tenemos muy ligado el concepto de que hacerse responsable es ser culpable, y peor aún ser culpable de la acción de otros. Al yo responsabilizarme por mi acción libero todo sentimiento negativo hacia la otra persona, más no me responsabilizo por la reacción del otro, me responsabilizo por mis propias acciones. Las acciones del otro son su responsabilidad. No tengo que juzgarla. El otro que lidie con sus acciones.

La culpa es un concepto muy negativo que aprendimos. La acción de robar no es tan mala como ser culpable de robo. La acción de matar no es tan mala como ser culpable de asesinato. El ladrón o el asesino están bien mientras no los descubran. El problema aparece cuando otros los culpan o los acusan por sus acciones. El ser culpable para nuestro concepto es mucho más grave que cualquier otra cosa.

Si nos hacemos responsables de nuestras acciones, pensamos que somos culpables y que liberamos a los otros de sus acciones.

Hacerse responsable no es ser culpable por la acción del otro. Es ser responsable de mis acciones, más no exonera al otro de su responsabilidad. Cada cual que sea responsable de lo suyo. Yo no soy nadie para culparte por no haber hecho o dicho lo que yo quería ver o escuchar. Por lo tanto al perdonarme por mis acciones tengo la posibilidad de modificarlas o cambiarlas, me siento bien conmigo y con mi ser, libero todo resentimiento, dolor y rencor hacia la otra persona, y soy felíz. Aprende a perdonar tus acciones y verás como todo se disipa.

Recuerda que el odio, el rencor y el resentimiento es igual a tomar veneno para que muera otro. Liberate de tus sentimientos negativos y se felíz.

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Publicado 20 julio 2020 por Gustavo in category "Sin categoría

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