junio 29

PRINCIPIO O LEY DE CAUSA Y EFECTO.

frutos

LEYES UNIVERSALES Y NATURALES. PRINCIPIO O LEY DE CAUSA Y EFECTO.

Parte VI.

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con esta ley o principio. La casualidad es un nombre para quien no conoce esta ley o no se quiere hacer responsable de lo que siembra.

Este principio o ley incorpora el hecho de que hay una causa para todo efecto y un efecto a partir de toda causa. Explica que nada sucede por casualidad ni por suerte.

Los estudiosos de este principio lo entienden y usan sus métodos para su beneficio, elevándose mentalmente y conscientemente a un plano superior. De esta forma se vuelven causantes en vez de ser efecto de lo que causan.

Estamos acostumbrados a ser conducidos o guiados, ser obedientes al entorno; a las voluntades y deseos de otros más «fuertes» que nosotros, a la herencia, a la sugestión y a otras causas externas que nos mueven de un lado para otro como peones en el tablero de ajedrez de la vida.

Estamos acostumbrados a sentarnos y como espectadores ver cómo otros juegan el juego de nuestra vida, cuando en realidad, deberíamos ser nosotros los que estemos en el terreno de juego disfrutando y jugándola.

Los estudiosos de esta ley o principio, deciden jugar su juego dominando su humor, su caracter, sus cualidades, sus poderes, así como el entorno que les rodea para, de esta forma, convertirse en jugadores en vez de espectadores. Ellos están conscientes de que prefieren jugar el juego de la vida y no ser jugados y movidos de un lado para otro por las voluntades de otros y el entorno. Ellos usan este principio en vez de servir como herramienta. Creen en la «causalidad» en vez de la casualidad. Partiendo de esta ley de causa y efecto ellos ayudan a dirigir su propio destino.

La famosa Sociedad Secreta.

De la manera en que se está moviendo el mundo actualmente, varias veces han llegado a mi, comentarios acerca de una sociedad secreta (que ya no es tan secreta) dirigida por siete familias para unos y por once familias para otros. Que estas familias o esta sociedad tienen el «poder» de dirigir al mundo y son los que «deciden» el futuro de todos nosotros. A lo que yo suelo responder que es cierto. Que esas familias han elegido ser conscientes y responsables de sus acciones y han decidido «tomar las riendas» de sus vidas y jugar a ganar. No actúan como la mayoría. No le entregan el poder a nadie ni a nada para que decida por ellos.

Hay muchos planos de «causalidad», pero nada escapa a esta Ley o principio.

Todo efecto que vemos en el plano físico tiene una causa específica cuyo origen es el plano mental.

Esta es la esencia del poder de la mente y del subconsciente. Cada uno de nuestros pensamientos, palabras o acciones provocan un efecto de movimiento que se materializa con el tiempo.

Para ser los maestros de nuestro destino debemos entrenarnos sabiendo que todo lo que existe en nuestra realidad es una creación mental.

No existe la suerte, todo fruto que recoges has sido una semilla que antes has sembrado. El término “suerte” solo se usa por aquellos que desconocen esta ley.

Esta ley aplica en los tres planos de la existencia: espiritual, mental y físico.

En el plano espiritual la causa y efecto no tienen separación temporal, el tiempo no existe en este plano, así que ocurre causa y efecto una tras otra al instante. En los planos físico y mental, el concepto del espacio y tiempo crean una separación entre la causa y la materialización del efecto.

¿Cómo usar esta ley o principio a tu favor?

Los estudiosos de esta ley o principio conocen el arte y los métodos para sobreponerse por encima del plano de Causa y Efecto, logran dominar su carácter, emociones, cualidades y poderes, se elevan a un plano donde pueden ser “causante” en lugar de ser “efecto” y así dominan el ambiente que les rodea.

Muchas personas se dejan llevar a merced de las voluntades, deseos y sugestiones de otros.

Cuando una persona se enfoca en un objetivo mediante la visualización creativa, la manifestación en el plano espiritual es inmediata, y con práctica y perseverancia, también puede materializarla en el plano físico.

Los pensamientos son fuerza o energía que genera la mente. Esta energía sale de nuestra mente en forma de vibraciones u ondas que, como explicaba anteriormente la Ley o Principio del Ritmo, regresan a nosotros trayéndonos el futuro de lo que hemos sembrado. Si haces bien, recibirás buenas cosas o si hablas y te proyectas con buenas intenciones, esas palabras o esas buenas acciones son emitidas en forma de vibraciones de color. Ese color atrae las vibraciones de su mismo color y regresan en una proporción aumentada.

Ya vimos como el Principio de Causa y Efecto se fusiona con el Principio de Ritmo. Ahora te explico como se fusiona también estos dos con otro de los principios que ya vimos anteriormente.

¿Cómo se fusiona el Principio o Ley de Polaridad?

El Principio de Polaridad, también explicado en un post anterior, fija lo que haces y dices en uno de los dos polos, positivo o negativo. Es decir, que lo que piensas, dices o haces,  va a uno de esos dos polos.

Si piensas o hablas mal de alguien o algo, por Ley o Principio de Polaridad, lo has sembrado en el polo negativo, su vibración es de color gris o de densidad vibratoria mayor, esta vibración, recoge en su camino cantidad de energía del mismo color y por ley o principio del Ritmo, regresa aumentando en fuerza. Lo mismo ocurre con los pensamientos y sentimientos buenos y positivos.

Si siembras limones, recogerás limones.

cocecha

Toda causa que siembres dará su fruto en efecto. Toda acción tiene una reacción o consecuencia. Si siembras odio, recogerás odio; de la misma forma si siembras amor, ayuda, felicidad y bondad, recogerás amor, ayuda, felicidad y bondad. Recuerda que si siembras limones nunca recogerás fresas. Lo que siembres, ya sea positivo o negativo, lo verás devolverse.
Toda acción o pensamiento que envías al Universo regresa, y la respuesta será igual que la acción o pensamiento que has enviado, solo que de forma aumentada ya que es como una bola de nieve que va recogiendo a su paso todas las energías y vibraciones que sean de su misma polaridad. Si deseas utilizar esta ley a tu favor, crea pensamientos buenos y positivos para todo y todas las personas que te rodeen, buenas acciones y un trato respetuoso y amoroso con los demás siempre será recompensado.

¿Cómo está tu salud física? ¿Que tanto te respetan en tu trabajo? ¿Cuánta compensación monetaria recibes por las cosas que sabes hacer y haces bien? Estos son efectos que se materializan por causas que previamente te has planteado.

Serás capaz de recoger lo que seas capaz de sembrar. No te preocupes por los resultados, enfócate en lo que siembras y obtendrás el fruto que deseas.

No existen casualidades. No pueden existir porque no existe la ley de la casualidad.
Esta es otra ley transformable ya que depende de la causa así será el efecto o viceversa. 

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Publicado 29 junio 2020 por Gustavo in category "Sin categoría

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